Muy buenos días, soy Fabi. Damos el próximo paso y estaremos pisando el penúltimo mes del año. Mientras hemos ido avanzando en este viaje de vivir, tal vez algunas etiquetas o rótulos se han ido adhiriendo a nuestra mente, a nuestro corazón cansado, deprimida, ansioso, frustrada, preocupado. ¿La pregunta es esta palabra es una descripción de este momento presente o es una determinación para el resto de tu vida? Donde estamos no siempre significa quiénes somos. Por ejemplo, este año estuve en Uruguay. ¿Si alguien me preguntaba de dónde sos? Yo contesto soy argentina.

Estoy visitando Uruguay, pero soy ciudadana argentina. Hay una diferencia entre visitante y ciudadano. Nosotros, dice Filipenses capítulo tres, somos ciudadanos del cielo y esperamos que de allí vuelva nuestro salvador, el Señor Jesucristo. ¿Cuáles son las palabras que has estado usando para describir quién sos según el lugar donde estás? ¿Estresado, enferma, soledad? Esa palabra describe dónde estamos, pero no quiénes somos.

¿Pero entonces, quién soy? ¿En este día podemos venir con nuestro corazón abierto a Dios y preguntarle quién soy yo a pesar de esto? ¿Señor, qué seguirá haciendo tu verdad sobre mí después que esta temporada haya pasado? Me encanta como el libro de Hebreos en el capítulo seis nos es imposible que Dios mienta. Las circunstancias pueden engañarnos y los mensajes que nos envían nuestras emociones a veces también, pero Dios no. Por eso él sigue diciendo en hebreos tenemos esta esperanza como ancla firme y segura. Nada puede separarte de su amor.

¿El enemigo puede susurrarnos todo está mal en tu vida, cómo podrían amarte? Pero ese lugar no es tu identidad. El amor de Dios es inagotable, tan inmenso como los cielos, dice el Salmo 103. Si estás necesitando recordarlo ahora mismo, salí afuera e intenta encontrar el final del cielo. Ÿ, bueno, así de mucho es cuanto Dios nos ama. El amor de Dios no es una circunstancia, es un poder transformador. Sé que los momentos difíciles nos cansan.

Decile a Dios que estás cansado. Él aprecia un corazón honesto, pero cansado, cansada, no es tu identidad. Tu identidad es amado, amada, Dios no se equivocó ni se olvidó de vos. Te ha definido con su victoria por el resto de tus circunstancias y vidas. Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos ocho así es en su nombre.