Muy buenos días, soy Fabi. Las langostas marinas crecen a través de un proceso llamado muda, en el que se desprenden de su caparazón viejo y desarrollan uno nuevo. Mientras crecen, el caparazón viejo se transforma en un gran limitante, es rígido, no crece. Por esto la langosta al crecer, siente presión e incomodidad. Entonces, un día, Zweitausendein se va debajo de unas piedras para protegerse, deja el caparazón viejo y produce uno nuevo. Así unas 25 veces en cinco años. La presión o incomodidad que sentimos en ciertas temporadas de nuestra vida tal vez sea un indicador de que el caparazón que tenemos ya es chico y tengamos que dejar atrás las cosas como fueron hasta ahora y entrar en un proceso de crecimiento y cambio. Ÿousand a veces queremos que los días, las estaciones de nuestra vida lo arreglen todo, lo resuelvan todo, lo sanen todo. Queremos seguir cómodos en el viejo caparazón. Sin embargo, la palabra de Dios una y otra vez nos insta, nos invita a crecer, renovarnos, transformarnos.

Crezcan en el amor y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, dice dos Pedro capítulo tres. Sean transformados mediante la renovación de su mente, dice Romanos capítulo 12. Estamos siendo transformados, cambiados para parecernos más al Señor Jesús. Así que la incomodidad que tal vez estemos sintiendo hoy tiene un sentido. Llegó el momento de dejar atrás el viejo caparazón. Por supuesto, a mí me gusta la comodidad y la rigidez de lo conocido, de lo viejo que conozco Ÿ pero si de verdad estoy creciendo desde mi interior, es muy probable que ya se esté sintiendo incómodo, y entonces dejo de pensar, idealmente que todo se solucionará porque yo estoy cómoda. Y entonces, en cambio, acepto y celebro el proceso a veces incómodo del crecimiento y la madurez emocional y espiritual que nos despierta, que nos hace arremangar y ponernos a trabajar en nuestra mente y corazón, sabiendo que estamos bajo el refugio de la roca eterna de los siglos. Y ahí, en la intimidad de la protección y comunión con Dios incomparable, escucharemos la verdad del propósito de todo este incómodo proceso. La verdad es que él está con nosotros, aun cuando lo nuevo nos hace sentir fuera de control. La verdad es que él camina a nuestro lado hoy que vamos a vivir juntos ÿousand un nuevo y más amplio proceso, un caparazón de crecimiento nuevo para nosotros. Dios está llevándonos a un nuevo tiempo, a un nuevo amanecer que él ha preparado para nosotros.

Dios sabe lo que necesitamos, así que confiemos.