Muy buenos días, soy Fabi, retomando los audios después de haber pasado un fin de semana de mucha bendición con las personas ahí en Buenos Aires. Un cariño muy grande para todos ustedes. ¿Estos son los últimos tres audios del 2024. Perdonate por no saber lo que sabes ÿ antes de que lo aprendieras parece enroscado, pero pensemos, has estado parado delante de un río alguna vez? Ese punto, ese lugar, es la consecuencia, sin dudas, de algo que se remonta y proviene de algo mucho más arriba, más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.
También sabemos que el río seguirá su curso hacia abajo, y que no podemos ver muchas veces dónde termina, porque somos parte de algo mucho más grande que nosotros. Remamos esta parte lo mejor que podemos y estamos aprendiendo a medida que vamos avanzando. ¿Sin embargo, el curso del río sabe algo? Lo que pasó río arriba no atrapa el curso del agua hoy, porque el río sigue su curso y este año ha tenido 1000 experiencias para nosotros. Pero estamos aquí, más allá de lo que pasó río arriba, más allá de lo que pasó en marzo, en julio, y hace falta valentía para aceptar que aunque no todo salió como esperábamos, que aunque no supimos cómo afrontar algunas cosas, que el río arrastró decepciones o frustraciones, somos responsables de la parte que nos toca hoy.
¿Qué tipo de caudal estaremos entregando a los que recibirán esta parte de la historia? ¿Estará lleno de obstáculos, miedos, enojos? ¿Seremos agua estancada? La gracia de Dios nos está diciendo ahora son Dios y vos, y están empezando algo totalmente nuevo. Dios nos invita a quitar piedras que tal vez estén estancando nuestra vida, que tal vez estén estancando su vida nueva en nosotros. ¿Ÿ y sabes qué pasa con el agua estancada?
Echa mal olor, trae enfermedad, peligros futuros. Cuando el agua es mala, la tierra es estéril, dice dos reyes capítulo dos. Sin embargo sigue así, dice el Señ yo he purificado el agua, por lo tanto no habrá muerte ni esterilidad. Ÿ vengan a mí, dice el Señor en Juan capítulo siete, y de su corazón brotarán ríos de agua viva. Este es tu lugar, mi lugar en esta parte de la historia, y estamos siendo amados y sostenidos.
Dejémonos guiar por Dios. Él nos muestra paso a paso, día a día, como ser un canal de su bendición. En lugar de aguas estancadas, quedémonos en su cauce, extendamos las raíces junto a la corriente de su amor y su poder. Ahí no hay angustia ni sequía, allí todo es fructífero y bendición. Que así sea. En el nombre del Señor Jesucristo.