Muy buenos días, soy Fabi. Bienvenidos a Aliento para el viaje 2025. No puedo creer que este sea ya el noveno año de estos audios. ¿Y si vamos a caminar juntos a través de las horas y los días? Pensé en algunas verdades de Dios para tu corazón y el mío que si las guardamos como tesoros, nos salvarán de morir de sed en los desiertos de esta vida. ¿Tal vez nos sentimos ansiosos, preocupados, cansados o no? Todavía estás lleno de fuerza y visión para este 2025. Como sea, hay una verdad que refresca y le da equilibrio a nuestro corazón eres aquel a quien el Señor Jesús ama. Nuestra identidad no es una función de nuestro desempeño o actividad. No importa lo que el mundo ahí afuera quiera decirnos o en qué molde quiera que entremos, somos hechura suya, un poema salido de su corazón. Y seguimos siendo esto a lo largo del camino. Somos a quienes Dios ama incondicionalmente. Sí, sí, yo lo sé. Después vienen las horas y esta vida, y los desvíos, las pérdidas, los amaneceres y la noche. Por eso, cuando el día o el viaje se ponga difícil y necesitemos su paz y dirección en medio de todo, podemos tomar los tesoros que llevamos y que Dios nos regala y provee.

Al iniciar este viaje, tal vez te sientas acorralado, tal vez te encuentres con 1000 callejones sin salida. Y aun así podemos recibir un consuelo más allá de nuestras fuerzas. Porque junto a nosotros camina aquel que yo soy, la puerta siempre, y te amo. Tal vez sientas que es marzo y aún los frutos no llegan, los elogios por productividad no están. Y aún así, más allá de lo que podemos comprender en nuestra mente y nuestro corazón, allí descansa la paz de Dios. Porque junto a nosotros camina aquel que yo soy, la vid verdadera y separados de mí nada pueden hacer. No importa lo que se levanta hoy delante de nuestros ojos, de nuestra vida, porque estamos escondidos en Cristo. Somos lo suficientemente valientes para este día, lo suficientemente fuertes para lo que viene, porque el Señor lo es. Él nos da la gracia de un nuevo comienzo. Y esto para mi vida no es solo una frase, ha sido como un salvavidas empezar de nuevo. Es un tesoro que guardo cada año en mi bolsillo. Porque ahí donde estamos, es justo donde tenemos que estar.

Es parte de este proceso. Y no estamos perdidos, somos amados. Y este es un espacio sagrado donde Dios sigue trabajando. Y cuando algo o alguien en este viaje nos susurre se acabó, Dios nos Este es mi punto de partida. Tomá mi mano, no tengas miedo. Dejé una nota de mi corazón al tuyo y tal vez juntos en esta mañana podamos leer en Isaías 43 Eres precioso para mí, te amo. No tengas miedo, porque yo estoy contigo. Dice el Señor. Así que respiramos y comenzamos de nuevo. Que así sea en su nombre.

Amén.