Muy buenos días, soy Fabi. Romanos capítulo 10 así que la fe viene por el oír, es decir, por oír la buena noticia acerca de Cristo. Cuando nos relacionamos con Dios, fe es en cierta medida, también confianza. La fe es como un puente que nos acerca al corazón de Dios. ¿Es el lugar donde podemos para qué estoy acá, en este lugar, este día? Al comenzar la semana, no tenemos, no podemos conocer todos los hechos de este día. Muchas cosas están más allá de nosotros.
Pero sí podemos sentir y conocer cómo está nuestro corazón este lunes. ¿Se siente confiado en Dios? ¿O se siente cansado, herido, lejano? ¿Honestamente, cuál es la palabra que más resuena en cada latido de tu corazón? ¿Paz? ¿Inquietud? ¿Pasado? ¿Futuro? Nuestro corazón necesita escuchar buenas noticias esta mañana. No tanto las pasajeras, no tanto las que los medios interesadamente eligen para provocar tal o cual reacción en nosotros.
La palabra escuchar tiene en su raíz etimológica la palabra inclinarse, honrar. Y antes que nos demos cuenta, al oír el ruido exterior, nuestra alma se habrá inclinado, habrá honrado, dado el tiempo y las fuerzas a esas cosas que escuchamos. Por eso te propongo un pequeño cambio esta mañana. Eso que tu corazón espera que se resuelva, en lugar de más esfuerzo y preocupación, podemos abrir nuestras manos, soltar las propias herramientas y dar confiadamente un pasito hacia el puente de la fe, de la espera con esperanza.
Sí, sé que todavía no se ve nada, pero esa es la clave del cambio. Empezamos ahí donde estamos y como estamos, no donde queremos estar, empezamos a inclinar el oído a la buena noticia de Dios para nosotros en esta mañana. No te dejaré, no te abandonaré. Nadie te podrá hacer frente mientras vivas. Yo estaré contigo, dice el Señor en Josué capítulo un y mientras esperás ese milagro, escuchamos la buena noticia de Dios yo estoy contigo. Y mientras esperás esa señal para avanzar, escuchamos la buena noticia de Dios no voy a dejarte solo jamás. Y mientras esperás estar completamente libre para tomar esa dirección nueva, la Buena Noticia, nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida.
Mientras escuchamos tanto ruido y voces, Dios, no es con tus fuerzas, sino con mi Espíritu. Mientras escuchamos, hacia algún lugar se está inclinando nuestro corazón. Oro para que sea hacia la fe, hacia ese paso de confianza en él, hacia su Buena Noticia, que nos y tengan por seguro esto dijo el Señor Jesús en Mateo 28 que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos. Así es. En su nombre. Amén. Bendecida semana para todos.