Muy buenos días. Soy Fabi. Probablemente nunca hayas oído hablar de Titedios Amerimnos, pero es un nombre cuya historia de fe figura en algún manuscrito griego antiguo de la era cristiana. Nombre raro si los hay. La primera parte, Titios, es un nombre propio, como por ejemplo María o Juan. Pero la segunda parte, Amerimnos, está formado por la palabra preocupación más el prefijo que significa no, nunca, sin. En otras palabras, su segundo nombre es un agregado que describe su persona, como fue Alejandro el grande o Felipe el hermoso. Su historia cuenta sobre el cambio que experimentó cuando conoció a Jesús y decidió dejar de ser un hombre preocupado y ansioso por todo para ser alguien que dejó sus cargas en Dios y confió plenamente en él. Por eso recibió el apodo de Tite, Dios el que nunca se preocupa. A los que sigan confiando en mí, dice la palabra de Dios en Apocalipsis dos, les entregaré una piedrita blanca y sobre esa piedra está escrito un nuevo nombre. Es mi anhelo este lunes que mi nombre se convierta en Fabi, la que no tiene ansiedad.

Fabi, sin preocupaciones, nunca miedosa. Dios puede, cuando confiamos en él, hacer exactamente eso. Transformarnos de adentro hacia afuera para que caminemos más livianos. Hoy alguien dijo que ninguna persona se ha derrumbado bajo la presión o el peso de un solo día. Son las cargas del pasado y el futuro que tomamos las que ahogan la fuerza y esperanza para avanzar. Porque eso es más de lo que podemos soportar. La bendición de una vida no es estar ansiosos por ver lejos hacia el futuro, sino aprender a caminar atentamente día a día siguiendo al buen pastor Jesús.

Un paso a la vez. Dios va al frente. Él está en el mañana. Cada mañana, cada circunstancia futura tiene que pasar antes por nuestro Padre, por su infinita sabiduría y amor. Y después llegan a nosotros. Su saber y gracia es el filtro y podemos confiar en él. Pongan su atención en lo que Dios está haciendo ahora. No te preocupes por lo que pueda suceder mañana. Dios te ayudará a afrontar cualquier dificultad que surja cuando llegue el momento.

Mateo, capítulo seis. Que así sea. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén. Bendecida semana para todos.