Muy buenos días, soy Fabi. No tengan en sus casas nada que no sea bello y útil para ustedes. Esta es una frase de un experto en orden y organización de casas. Nuestra mente es como una casa también, llena de compartimentos donde guardamos cosas del pasado, del presente, pensamientos sobre el futuro. No tengan nada en sus casas que no sea hermoso y útil para ustedes. ¿Por qué entonces permitimos que pensamientos de miedo, de culpa, de incredulidad nos esclavicen mientras ellos corren libremente por nuestra alma y espíritu? Hoy no se puede caminar por este lugar, escuché decir esta semana, ante el desorden y la cantidad de cosas que había en esa habitación.

El problema de tanto pensamiento tóxico es exactamente eso. Nos mantiene frenados, atascados o dando vueltas y vueltas en círculos cansadores que terminan mareando y confundiendo nuestra manera de pensar. ¿Es bello, es útil, trae paz lo que estás pensando en esta mañana? Hay temporadas, como este otoño radiante en Mendoza, que necesitamos dejar ir algo, algunos pensamientos inútiles pero que nos están quitando fuerza y tiempo. Alejarnos de algo para caminar más cerca del corazón de Dios.

Dios es un gran renovador de espacios del alma y del espíritu, pero él no va a tirar cosas por nosotros. Es parte del poder que nos ha dado elegir hoy con qué nos vamos a quedar y qué vamos a soltar. La mayoría de las cosas que verdaderamente necesitamos para ser amados y libres no vienen de lo que tenemos acumulado en el pasado. Lo que verdaderamente necesitamos es hacer espacio para que la nueva vida de Dios, su amor suave y firme por cada uno de nosotros, reordene nuestras prioridades, traiga belleza y propósito a nuestra vida. ¿Qué pensamientos vas a elegir que se queden en tu mente hoy? Piensen en lo verdadero, en lo hermoso, en lo puro y admirable.

También piensen en lo que tenga virtud, en lo que es digno de admiración. Mantengan su mente ocupada en eso. Filipenses cuatro que así sea. En su nombre,