Muy buenos días, soy Fabi. Amo la naturaleza, es una de las cosas más esperanzadoras para mí. Veo y pienso que sembrar bulbos, semillas, remover tierra, seguir sembrando lo nuevo, es verdad, es cambio, es esperanza. El cansancio a veces nos hace sentir que solo hay uno, lo que somos ahora, el que ve y siente imposible, el que ve a corto plazo, el inmediato. Y entonces pensamos que no hay cambio posible, que todo está igual, que todo sigue igual. Parece un suelo donde no hay siembra ni cosecha. Pero hay otro yo en nosotros que está lleno de posibilidad y esperanza.
Es en el que Dios está trabajando, amando. Sería como un nosotros a largo plazo, ese que sabe que no todo es ni será como me siento hoy. Porque aunque ahora no pueda verlo completamente, Dios es fiel en completar la obra que comenzó en vos y en mí. Entiendo que esto es especialmente difícil en este sistema en que vivimos de gratificación inmediata. A veces estamos a solo un clic de obtener lo que queremos. Pero Dios es mucho más profundo, íntimo, más paciente. Desde el punto de vista del cielo, los cambios que esperamos son una maratón que se gana con 1 millón de pasos pequeños.
A veces el yo inmediato no se siente amado y entonces busca la gratificación inmediata que anestesia esa profunda necesidad de identidad en cosas y lugares que nos alejan y desvían del verdadero camino de Dios para nosotros, de plenitud y paz para nuestro corazón y nuestra alma. Tal vez sientas que has tropezado, sintamos que hemos caído mientras avanzábamos en este viaje de la vida. No abandones. Nos levantamos, nos sacudimos, levantamos la mirada, nos concentramos en seguir al único que es el verdadero camino, el perfecto, el que nos ama y alienta con su gracia. Y seguimos adelante en esta mañana. Cada tropiezo tiene información valiosa sobre cómo obtener una victoria mañana. Así que prestemos atención. Hay un yo inmediato que quiere todo ahora y sigue frustrado y enojado. Hay un yo a largo plazo que es paciente, consistente, con oído y corazón abierto y agradecido a lo que Dios está haciendo cada día. ¿En cuál te vas a enfocar?
Cada decisión de este martes es una siembra. Reguémosla pacientemente, confiando en que los milagros ocurran, en que la esperanza brota hoy y que los cambios sean profundos. Me levanto de este lugar y creo. Hebreos Capítulo 12 Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Que así sea. En su nombre.