Muy buenos días, soy Fabi. ¿Tengo opciones todavía? ¿Está bien necesitar ayuda? ¿Lo que estoy sintiendo me da información? ¿Soy valioso? ¿Está bien prestarme atención? ¿Soy amado? ¿Soy amada? ¿Qué pensás de estas frases? ¿Qué conversaciones habremos tenido esta semana en nuestra mente? ¿Le hablarías a otra persona como a veces te hablás a vos internamente? En una charla de varios educadores escuché la la forma en que hablamos a nuestros hijos se convierte en su voz interior. Y esta mañana somos hijos de un padre cuya palabra para nuestro corazón es, por ejemplo, que somos su poema mi amor es eterno dice Dios, sos escogido. Te he redimido, te he llamado mi amigo. Estoy contigo, soy tu paz.

¿Si Dios es nuestro padre y esa es la forma en que nos habla, cuando evalúo qué voz de crítico interna he escuchado en la semana de vergüenza, de condenación, desesperación, tristeza o perfeccionismo, de dónde viene esa voz? Creo que el camino a veces más difícil de fe no es tanto superar las pruebas y problemas, sino creer en lo profundo de nuestro corazón quiénes somos verdaderamente en Dios, lo que él dice de nosotros.

A veces, al final de una semana nos sentimos cansados, pero no necesitamos un rato más en un sillón. Lo que necesitamos es alimento para nuestro corazón. Y está lloviendo ahora y afuera y escucho el ritmo de unas gotas que caen sin apuro. No todo se puede controlar. No todo es una emergencia. Hay semanas en que las cosas y las personas se convierten en cargas porque insistimos en cargar todo demasiado tiempo. Necesitamos descansar, pero más que nada necesitamos a Jesús en nuestra vida. Necesitamos su voz, su vida en nosotros. Oramos juntos en esta mañ Señor, en esta mañana traemos nuestro corazón. Hemos experimentado esta sensación de sentirnos cargados casi toda nuestra vida. Necesitamos tu amor incomparable porque somos propensos a exigirnos y presionarnos. Nos invitas a venir a vos y aquí estamos, señor. Te damos nuestro dolor, nuestra carga, una por una. La gente que amamos, nuestro trabajo, nuestra autosuficiencia mentirosa, nuestro tiempo, los resultados, nuestros derechos.

Venimos, Señor, y confiamos y descansamos y estamos dejando que nos ames. Que así sea, señor. En tu nombre. Amén. Dios es bueno y compasivo y no se enoja con facilidad. Su amor rebosa para siempre. Desborda compasión sobre toda su creación. Salmo 145. Así es. En su nombre. Amén. Bendecido fin de semana para todos.