Muy buenos días, soy Fabi. Hoy meditamos en Mateo capítulo 11. Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas y yo les daré descanso, dice el Señor Jesús. A veces nuestros días se ven como aquel ejercicio del mito de Sísifo y la roca. Si nunca escuchaste de él, es un personaje de la mitología griega que es condenado a empujar cada día una enorme piedra hasta la cima de una montaña. Y al estar cerquita de la cima, la piedra cae hasta el punto de inicio y este hombre comienza su trabajo de cero nuevamente, para que ocurra después lo mismo. La piedra cae otra vez y otra vez. Hay que acarrearla así interminablemente. Pensaste alguna vez aquí vamos otra semana, otro día para empujar, para subir cuesta arriba. Ahí vamos otra semana, mi vida, mi proyecto, mi problema, mi miedo, mi familia, mi empuje, mi esfuerzo. Otra vez.

¿Pero qué dice Dios? Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas y yo les daré descanso. ¿De dónde viene tu piedra hoy? ¿Cuál es la carga de tu mente y corazón al comenzar esta semana? Es notable que el Señor no voy a hacer fuerza con vos, más bien la imagen aquí dame tus cargas que yo te guío. Descansá que es mi promesa. No es seguir cargando la piedra, descansar en él es creer y confiar que él se hace cargo de la piedra de este día y que como las mujeres de la resurrección allí en Marcos capítulo 16, cuando lleguemos, la piedra que es demasiado para nosotros estará corrida, movida la entrada y el camino liberado para ver la victoria de Dios.

Oramos juntos en esta mañ Padre, que este sea un día, una semana de espacios abiertos que has preparado para nosotros. Ayúdanos a ver que todo progreso verdadero es en nuestra vida seguirte y escucharte a vos. Libéranos padre de los castigos que nos hemos autoimpuesto de perfección y agotamiento. Ayúdanos a que nuestra mirada deje de mirar y empujar piedras imposibles en el camino, para que nuestra mirada esté puesta en vos.

Que así sea. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén. Bendecida semana para todos.