Muy buenos días, soy Fabi. Todos hemos escuchado alguna vez la expresión arroyos cantarines, ese ritmo que tiene el agua en movimiento, que lo hace al entrar en contacto con las piedras y que está determinado también por la profundidad del cauce. Un pájaro no canta porque tiene respuesta, canta porque tiene una canción. Dice una conocida un día entre la promesa de la tierra prometida y el comienzo de la conquista del sueño, el Señor le da una indicación clara a Josué. Allí en el capítulo cuatro del libro que lleva su nombre, dios le que 12 hombres vayan a la mitad del río, tomen cada uno una piedra, deben cargarla al hombro y la usarán para levantar un altar.

¿Y cuando sus hijos y los hijos de sus hijos pregunten qué significan estas piedras? Ustedes podrán estas piedras. ¿Recuerdan cuando Dios abrió las aguas y nos hizo pasar por allí? Todos cargaremos o nos encontraremos algún tipo de piedra esta semana. ¿Me pregunto qué significarán esos obstáculos, preocupaciones, desafíos para nuestra vida? ¿Sacarán algún tipo de canción de nuestro corazón? ¿Qué estará escuchando nuestra mente, nuestra alma y alguien más que tal vez nos está observando? ¿Qué hacemos?

¿Cómo seguimos adelante? ¿Cómo cruzamos los ríos de esta vida? Cuando las piedras aparecen, a veces sentimos que podemos cantar después de que se hayan resuelto todos los problemas. Sin embargo, es justo ahí cuando Dios levanta su nombre sobre toda circunstancia y nos da un nuevo ritmo de paz, de fe para nuestra vida. Dios sabe que hay semanas en que lo primero que necesitamos al comenzar el día es saber que hacer con estas cargas, con estas piedras, con las preocupaciones, porque esas cosas moldean muchas veces la lista de reproducción de nuestra mente y de nuestra alma.

¿Qué significan las piedras en tu día? Que entremos este lunes en el fluir del río de Dios para que saquen de nosotros ritmos, notas de paz y esperanza en Dios, notas de legado y testimonio del poder de Dios en nuestra vida. Porque el mismo Señor que habló luz en la oscuridad, sigue hablando y trayendo propósito y luz aún a las piedras que se presentan en este día. La voz de Dios canta vida a nuestra vida hoy. Seamos catalizadores de su canción de amor. Es una buena semana para cambiar el ritmo del miedo por el ritmo de la fe. Que así sea. En su nombre.

Amén. Bendecida semana para todos.