Muy buenos días, soy Fabi. Hoy meditamos en Hechos 10. Un día como a las 3:00 p.m. un Ángel del Señor le dijo a Dios ha escuchado tus oraciones. Para mí este es un párrafo lleno de esperanza para los que estamos orando, esperando en esta mañana porque ese día podría ser hoy. Pero más profundamente que cuando se produzca el milagro que esperamos esta mañana, mi corazón piensa en la perseverancia. En un día Dios puede sanar, proveer, restaurar, cambiar. Pero para que haya un día como en el ejemplo de Cornelio, tuvo que haber un corazón sensible y humilde de todos los días.

La oración no es una lotería. Bueno, pensamos a veces, tal vez hoy me toca. La oración es más como un lugar donde invertimos. Cada depósito de fe no cae en saco roto si confiamos en Dios, si creemos, si depositamos en él nuestras cargas y convertimos hoy nuestras preguntas o preocupaciones en oraciones de confianza y paz, lo que obtenemos es más de lo que pudimos imaginar. Dios ha hecho y sigue haciendo su obra en nosotros y él no desperdicia esta prueba.

Recoge tus lágrimas y multiplica las semillas que has sembrado. A veces hemos sentido que estábamos solos avanzando unos pocos centímetros. Pero en el ámbito espiritual, ese que tantas veces no podemos ver, el Señor ha mirado nuestro corazón y hemos avanzado kilómetros. Hoy somos más valientes de lo que pensamos porque Cristo vive en nosotros y todavía hay mucho para sanar y restaurar. Y tenemos que confiar en Dios en medio del proceso. Y confiar básicamente es encargar, encomendar algo en las manos de alguien y no podemos confiar, encomendar este día y todo lo que trae en las manos de Dios y después sacarle el asunto y tomarlo en las nuestras diciéndole lo que tiene que hacer, porque eso no es confianza.

Un día veremos. Él es nuestro ayudador, él es todopoderoso. Mientras tanto él pondrá fin a las amenazas y miedos que hay dentro nuestro. Le pertenecemos. Así que levantémonos en esta mañana y avancemos. Llevamos un tesoro dentro nuestro y la excelencia del poder y la gloria es del Señor. Esta es la marca de este día. Caminemos en él un día. Este día Dios escucha nuestras oraciones. Así es. En su nombre.