Muy buenos días. Soy Fabi, y otra vez miré ese pequeño brote en el rosal, raro para esta época del año, y el pronóstico dice que habrán heladas. Y me pregunto si resistirá. Las espinas se ven más grandes hoy. ¿Por qué? ¿Los rosales tienen espinas? Sí, siempre se dice que es una defensa natural de la planta, y es cierto. Pero no supe hasta hace unos pocos días que también cada espina ayuda al rosal a retener la humedad que necesita para vivir.

Cada gota de agua que cae sobre una espina es absorbida. Y esto me asombra inevitablemente. Recordé que en dos Corintios, capítulo 12, Pablo habla de una espina en su vida. No la elegía, más bien le pedí a Dios que la quitara, pero ahí estaba. Es como si me clavara una espina en mi cuerpo, dice Pablo. Le he pedido a Dios que la quite, pero Dios me ha mi amor es todo lo que necesitás. Mi poder se muestra en la debilidad. ¿Cómo te estás llevando con tus espinas? A veces las llevamos como castigo o suponemos que son algún tipo de penitencia, pero las espinas aparecen.

Son parte de lo natural de esta vida. A veces las espinas ya no están, pero hay otros días que permanecen ahí. Y siempre, en uno y otro día, así como hoy, Dios derrama agua viva para que las raíces de nuestro corazón se arraiguen en su amor, en la confianza que él lo sabe todo. Él es nuestro sustento. Él es quien nutre nuestra alma. La espina puede desanimarnos o recordarnos que Dios usa todo, aun eso que nos duele o molesta, para recordarnos que es él quien nos sostiene, quien nos provee en medio de las estaciones.

El enemigo de nuestro corazón nos dirá y mentirá que no hay belleza en nuestra vida en este día. Pero Dios está produciendo siempre algo nuevo y bueno con todo lo que trae. Un día con rosas y espinas, una fragancia produce él que se llama amor, identidad, propósito, esperanza para vos y para mí. Que esta mañana podamos mirar más allá de la espina. Que recuerdes que el rocío de su amor y cuidado están cayendo ahora mismo sobre vos.

Que calmes tu agitado corazón. Que dejes que el Señor riegue tus espinas. Él tiene buenos regalos que llevan tu nombre en este día, lluvias de bendiciones para tu vida. Que así sea. En su nombre,