Muy buenos días, soy Fabi, retomando los audios. Quiero enviar un saludo muy especial a la iglesia allí en Marcos Juárez donde estuvimos compartiendo este fin de semana. Gracias por tanta bendición y cariño. Cuando era niña una vez escuché que cada vez que ves una pluma en el suelo es para recordarte que el ángel de Dios, ese que envía para cuidarte, está cerca. Y hoy sonrío al recordar esa historia, esa falsa seguridad en mi corazón de niña con una mente llena de imaginación. Pero también hoy ese sentimiento me lleva a una gran verdad que sé y creo de adulta la fe es eso, saber que no estoy caminando el viaje de esta vida sola, incluso cuando las circunstancias nos digan lo contrario.
En Hebreos capítulo 11, en la Nueva Traducción Viviente, la fe demuestra la evidencia de lo que aún no podemos ver. ¿Cuál es tu pluma hoy? ¿Qué es lo que te recuerda que Dios está junto a vos? ¿Qué te recuerda que jamás va a dejarte que te recuerda su amor incondicional para tu vida? ¿Mi presencia irá contigo y te dará descanso, dice el Señor en Éxodo capítulo 33. Querés una señal, una pluma para saber si el Señor dirige tu día?
A pesar de que seguimos el viaje de la vida y avanzamos en medio de desafíos y noticias, es que nuestro corazón encuentra descanso y paz en la confianza en Dios. No siento la presencia de Dios. Estoy demasiado preocupada o tengo miedo, podemos pensar o decir. Es que la presencia de Dios no es un sentimiento. No siempre lo que sentimos define una verdad en nuestra vida. A veces levantamos el volumen de alguna canción que alaba a Dios y siento su presencia y agradezcamos cuando así sea. Es muy bueno.
Pero la presencia de Dios hoy es en cada detalle de nuestra vida y no depende de nuestros sentimientos, porque ellos no controlan si Dios está con nosotros o no. Su presencia es constante. El Señor prometió que es Emanuel, Dios con nosotros. Va dentro nuestro y a nuestro lado también. En este martes, cuando no podemos sentir, quizá Dios nos está llamando a un nivel mayor, que es confiar. Confiar en que el Señor está presente, confiar en que pase lo que pase, está cerca y nos ofrece su todopoderosa mano hoy, porque el Señor es soberano y digno de toda alabanza. Y no, tal vez no sea verdad lo de la pluma, pero sí hay una promesa verdadera en Salmo 91 el Señor ordenará a sus ángeles que te protejan por donde vayas.
Así es. En su nombre.