Muy buenos días. Soy Fabi. Que nuestra historia de fe sea menos una teoría y más una nota de amor, escribió Chesterton. Una teoría, en principio, tiene elementos especulativos, algunas conjeturas sin la experiencia suficiente. Una nota es un mensaje breve escrito. La teoría se puede sentir fría, lejana, fría como esta mañana de ocho grados bajo cero de sensación térmica aquí en esta parte del mundo. ¿Pero una nota de amor? ¿Alguna vez recibiste una? Es cálida. Son pocas palabras, pero se siente cerca. Y nunca te cansás de leer esas mismas palabras.

La Biblia está llena de notas de amor de Dios para vos y para mí. Con amor eterno te he amado. Con amor inagotable te acerqué a mí. ¿Puede una madre olvidar a su bebé? Jamás. ¿Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes, dice Isaías 49. Esta mañana pienso cuándo fue que envié última nota de amor y adiós? Si yo le envío una nota a mi esposo con una lista de cosas para que traiga del supermercado, es una nota de amor.

A veces pensamos en Dios solamente como nuestro proveedor y enviamos al cielo las cosas que quisiéramos para una nueva semana, para un nuevo día. Que Dios bendiga nuestra mesa. Pero no hay una gota de nuestro corazón ahí. Y entonces caminamos solos nuestros días con el corazón más fríos que las ramas del árbol ahí afuera. La soledad y el entumecimiento interno es algo que solemos disimular haciendo más y más cosas con largas listas de necesito. Las notas del corazón siempre ven más profundo.

Son pequeños lazos que nos unen a los que amamos. Las relaciones verdaderas se forjan con miles pequeños momentos. No compliquemos esta semana la conexión con Dios. Ofrezcamos nuestros días con todo lo que traigan a aquel que conoce como nadie nuestro nombre mientras levantamos otro juguete del suelo. Señor, gracias por acompañarme en mi trabajo cuando vamos a comprar gracias, Señor por tu provisión que hoy pueda compartir algo de lo que tengo cuando tal vez te sientas presionado Señor, gracias porque tu amor me recuerda que mi identidad es mucho más de lo que yo hago.

Y así seguimos avanzando mientras recordamos las notas de amor de nuestro Padre. Te veo. Creo en vos. Lo estás haciendo bien. No voy a dejarte ni abandonarte jamás. Te gu así es. En su nombre. Amén. Bendecida semana para todos.