Muy buenos días, soy Fabi. Hoy meditamos en Oseas dos. A pesar de todo, la llevaré al desierto y allí hablaré con mucho cariño a su corazón. ¿Estás pasando por algún desierto en tu vida? El desierto del alma es visto por la mayoría de nosotros como un lado oscuro del camino, del viaje de esta vida. Sin embargo, desde el punto de vista de la palabra de Dios, el desierto es una bendición disfrazada en los mapas de la vida. La verdad es que si podemos, esquivamos los desiertos. ¿Pero sabían que hubo gente en la historia que eligió ir a vivir al desierto? En la época del emperador Constantino, cuando la iglesia miraba más la comodidad, la prosperidad material y los privilegios de estado, algunas almas valientes deciden ir a vivir al desierto, no como una forma de escape de esta vida, sino como un compromiso con el propio corazón y con Dios.

Ellos sabían que aprendían a confiar en Dios en el desierto. Y Dios sabe que los lugares nunca son el punto final. ¿Qué es lo que te está hablando, lo que está diciendo esta estación de tu vida sobre quién sos y quién es Dios para vos? La crisis del corazón puede llevarnos a un nuevo tiempo, a un tiempo de bendición, si permitimos que Dios sea Dios y nos revele tiernamente lo valioso que somos para él. El desierto y la tierra seca, dice Isaías 35, se alegrarán, verán la gloria de Dios. Las aguas brotarán.

Nuestro duelo se convertirá en canción de alegría. El gozo los alcanzará, la tristeza y el suspiro huirán. ¿Cómo puede ser ésta nuestra experiencia si lo último que creemos es la incomodidad de los desiertos por los que pasamos? Pero siempre pienso que lo más importante de los desiertos de las historias bíblicas siempre es que revelan, nos muestran quién es Dios, más allá de cómo reaccionaban las personas. Algunos recordatorios y enseñanzas de los desiertos de Abraham, de Moisés, de Elías, de Agar, de Juan, de Pablo y también de esos desiertos de tu corazón y el mío.

Dios nos ama y nos ama profundamente. Él es fiel y siempre trae vida. Lo hace en sus tiempos, tiene maneras de manifestarse inesperadas y siempre, pero siempre podemos confiar en él. Que tengas un día lleno de esta visión de su gracia y de su gloria. Que así sea. En su nombre,