Muy buenos días, soy Fabi. Ninguna palabra era lo suficientemente grande, ni de cerca ni de lejos. Ninguna expresión facial lo suficientemente llamativa para que pudiera leerla. Ni su mente, ni su corazón. Ningún camino estaba abierto para dar el próximo paso sin sentirlo como tremendamente inseguro. Sus lentes habían caído, sus lentes se habían roto. Y a veces también se nos rompen los lentes de nuestro corazón. Sin el tipo correcto de lente, todo parece que se distorsiona.
El mundo se nos puede volver borroso. ¿Te parece tu vida suficiente tu hogar? ¿Tu vida matrimonio? ¿Estás viendo suficiente tu trabajo? Cuando no hay gratitud, nada en este mundo nos va a parecer suficiente. Es dolorosamente verdad que hay faltantes, pero es que si no somos agradecidos, estamos plantando semillas de amarguras profundas en nuestro corazón. Y dar gracias en todo nos devuelve la visión. Solo profundizamos nuestras heridas cuando descuidamos dar gracias a Dios en todo. Y a veces queremos tener una visión clara de nuestro futuro y hacemos planes para eso. ¿Pero qué nos hace suponer que si no somos agradecidos hoy, es decir, si ninguna semilla de gratitud humilde hemos sembrado hoy en este día, vamos a levantar una cosecha de corazón agradecido mañana cuando por fin tengamos eso que tanto esperamos? No se engañen, dice la palabra en Gálatas, capítulo seis, Dios no puede ser burlado. Todo lo que siembran, eso van a cosechar. Quien siembre egoísmo e ingratitud solo tendrá maleza en su vida, dice la versión el mensaje de este versículo.
¿Cuál es tu lista de 10 cosas en este día por las que estar profundamente agradecido? ¿Agradecida a Dios? Tal vez dimos gracias a Dios un día por la salvación, pero vivimos llenos de ingratitud por lo que él nos da en esa salvación. Cada día mi corazón recuerda la fidelidad de nuestro salvador y amigo Jesús, que incluso antes de afrontar el camino más largo y difícil hacia la cruz, se detuvo a celebrar una comida con sus seres más amados y tomó aquel pan que representaba cómo iba a ser partido su propio cuerpo y y dio gracias.
Sean agradecidos. No apaguen al Espíritu Santo, dice primera Tesalonicenses, capítulo cinco. Que así sea. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén.