Muy buenos días, soy Fabi. Hoy meditamos en Marcos 6. Vio a los discípulos que remaban con dificultad porque tenían el viento en contra. A la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando sobre el agua. No es acá donde pensé que estaría. A esta altura de mi vida se me hace un nudo en el estómago. Si pienso en el mañana, siento que no estoy aportando nada. Hay días en que pensamos, en que nos sentimos así, cansados de remar. ¿Y sabes qué pasa cuando se rema con un solo remo? La embarcación da vueltas en círculos, pero no avanza en línea recta.
¿Hay algún área de tu vida donde te sientas cansado, agotado, donde estás sintiendo el viento en contra? Hoy es tan bueno para mí no sentirme sola en esto, porque es un buen punto para comenzar reconociendo que estamos necesitando otro remo para equilibrar el peso y darle dirección a nuestro corazón hoy. Ánimo, nos dice el Señor. Yo soy, no tengan miedo. Y a veces pensamos que hoy tenemos que ser más fuertes, ponerle más garra, más esfuerzo al remo que se llama yo mismo. Los discípulos en este capítulo de la historia no venían de vacaciones, venían de mucha actividad, no estaban cansados por haber hecho algo malo.
Habían seguido instrucciones, servido a otros, pero ahora remaban sin avanzar en medio de la tormenta. El Señor viene a nosotros hoy y nos dice como a no tengan miedo, anímense, yo estoy aquí. Y luego, dice el, se sube a la barca con ellos. ¿Le harías un lugar al Señor en la barca de tu día, de tu vida, hoy? Lo que sea que te dé miedo, con lo que sea que estés luchando y te parezca imposible, el Señor se une a vos, se mete en el barco de este día con cada uno de nosotros. Señor, solo no puedo. Mis brazos están cansados de sostener todo esto. ¿Tomarías los remos por mí?
Sé que es la única manera de avanzar hacia la paz interior hoy. Ahora te pido que cierres tus ojos y pensá cómo el Señor calma el viento de los sentimientos, de esos pensamientos negativos. Ahora no hace falta tener toda la información de lo que viene. Hace falta que le demos los remos al que está trayendo una brisa fresca hoy. Que puedas respirar y reavivar tu fe. El resto del viaje será más bendecido si lo guía y gobierna el Señor, el Rey de Reyes, el que es sobre todo. No estamos solos.
Basta de dar vueltas en círculos con el Señor. Este miércoles es un día de avance. Que así sea en su nombre.