Muy buenos días, soy Fabi. Hemos pasado la mitad de este año y un segundo acto puede cambiar toda la historia. La segunda mitad del año, la mitad de una vida. ¿Estás respirando? Entonces hay tiempo para ese sueño, para que las cosas cambien. No sé qué te dijo la vida en tu último cumpleaños, pero la verdad que pasada la mitad de julio de este 2025, tenemos la elección de lamentarnos o de vivir con esperanza. Porque la fe no tiene fecha de caducidad.
Pablo Picasso, por ejemplo, a los 87 años, en un solo año hizo 347 grabados, casi un grabado cada día. El resultado que esperamos la mayoría de las veces no tiene que ver con ser rápido, tiene que ver con ser constante y fiel. Y la palabra fiel es hermosa para mí en un mundo donde todo parece desmoronarse en un segundo en una vida. Sobre todo si una cámara te enfoca y pesca en una situación desleal en algún recital, como ocurrió hace días con una pareja que se volvió viral. Fiel significa constante en lo que amás, dice la definición del diccionario.
Y también dicen los naturalistas que el mejor tiempo para plantar un árbol fue hace 20 años, por las características del suelo. Y tal vez estés pensando que el mejor tiempo para plantar esperanza y alegría fue hace muchos años, cuando tu vida era distinta. Pero no hay otro momento para plantar la semilla de lo que tu corazón anhela ver mañana que este ahora. Por eso el suelo es tan importante. Todo cambio es posible cuando estamos abrazados al Dios que no cambia y puede hacer lo imposible.
¿Cómo empezamos hoy, aunque haya pasado ya la mitad del año? Trabajando la tierra de nuestro corazón. A veces hay que pasarle el rastrillo primero. ¿Qué cosas? ¿Yo ya no funcionan aquí? Qué es algo viejo a lo que estamos acostumbrados, pero que nos está quitando espacio para sembrar lo nuevo qué ha dejado de producir buenos frutos. Pero lo mantenemos ahí porque alguna vez fue útil. Lo que permanece determina el rumbo de lo que vendrá.
Este puede ser un año de doble cosecha si aprovechamos bien los tiempos y fortalecemos el suelo del corazón. Porque Dios, el gran labrador, no ha perdido fuerzas por estar en la mitad del año. Él es quien puede multiplicar milagrosamente cada pequeña cosa de bendición que un corazón fiel va sembrando hoy. Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días difíciles, Dice Efesios capítulo 5. Y por la gracia de Dios todavía hay tiempo. Así es, en su nombre, amén. Bendecida semana para todos.