Muy buenos días, soy Fabi. El tiempo a veces deja de ser un aliado para empezar a ser un problema. Y esta mañana, terminando la semana, Dios me encuentra en su Palabra. En Jeremías, capítulo 2 ¿Cuándo dejarás de correr? No anden corriendo con pies descalzos ni dejen que la garganta se reseque o como lo expresa la Versión del baja el ritmo, respirá. ¿A qué viene tanta prisa? ¿En el contexto de este párrafo, Dios está invitando a su pueblo a que regresen a Él en medio de las dificultades por las que atravesaban o seguirán corriendo? Pregunta el Señor detrás de tantas cosas que los alejan de mí. Y pensaba que no necesariamente. Lo que nos aleja de Dios a veces son cosas malas, pero antes que nos demos cuenta, nos roban la capacidad de escucharlo, de agradecer, de adorar a Dios por quien ha sido y es en nuestra vida. ¿Cuánto puede correr una persona? Leí que Camille Herron bate el récord mundial al correr 435 kilómetros en 48 horas. Pero ella también tiene un límite. No podemos calmar nuestros corazones hasta que no calmamos nuestros cuerpos.

Uno de los ejercicios más poderosos de adoración es la gratitud. Cerramos los ojos, respiramos más lento y agradecemos a Dios por los regalos de esta semana. Muchos de nosotros tenemos algún espacio en nuestro día y lo llenamos con alguna cosa. Olvidamos que quizá tenemos ese espacio para que nos llenemos, no para que lo llenemos. Me dejás tomar aliento y me guás por el buen camino, dice el Salmo 23. Y en esta mañana agradecemos a Dios porque está con nosotros.

Agradecemos a Dios por la verdad de su fuerza y paz. ¿Cómo te está guiando Dios específicamente en esta estación de tu vida? Cuando vamos a la Palabra de Dios, nuestro Padre trabaja como un jardinero, no como un corredor de autos. Y ahí está el Señor con sus metáforas para el cuidado de nuestro corazón y de nuestra alma. Y nos habla de raíces, de vides, de árboles. El crecimiento sano está libre de la presión por ser el más rápido.

El fruto del Espíritu, dice la Palabra. Amor, paz, paciencia. ¿Qué fruto se ve por estos días, por esta semana? ¿En tu vida? ¿En la mía? Sí. Sé que la vida de Dios es hacia adentro, que es una experiencia íntima, pero también se ve afuera. Por sus frutos los conocerán, dice el Señor Jesús. En Mateo capítulo 7. Gracias Padre por renovarnos a través de tu palabra, que podamos tomar aliento y respirar tu paz en este día. Gracias por ser el guardián de los tiempos. Cuando dejamos de correr, podemos ver y confiar en los detalles de tu amor y protección para nuestra vida.

Que así sea en el nombre del Señor Jesucristo. Amén. Bendecido fin de semana para todos.