Muy buenos días, soy Fabi. Dos de las mejores palabras para mí se encuentran en Génesis 3, pero Dios, y ahí es donde la verdadera historia comienza para nosotros, donde Dios interviene, donde las cosas empiezan a cambiar. La historia en el capítulo 3 de Génesis se había arruinado. No sé si el fracaso tiene un color, pero aquí lo había teñido todo en el corazón de Adán y Eva, pero Dios, o entonces Dios, como dice otra versión, y oro para que todos los que escuchan este audio en esta mañana tengan su día, pero Dios, Todos pasamos o estamos atravesando alguna situación profundamente desafiante, un momento crítico, una herida de esas que todavía duelen, un fracaso de lo que pensamos que iba a ser diferente, pero experimentar el fracaso no nos convierte a nosotros en un fracaso. Hemos sido llamados con propósito, Dios nos ha dado una misión, pero eso no significa que no haya días en que nosotros necesitamos ser restaurados, sanados, salvados de nuestras propias decisiones. Adán y Eva nacieron con un gran propósito y misión, su corazón se alejó de Dios, escucharon otra voz, la caída fue terrible, pero Dios, si tenemos la valentía de salir de nuestros escondites, si nos acercamos a Dios, aún con nuestro fracaso y nuestros miedos, la verdad de Dios nos hace libres. Y si vamos a Dios en lugar de vagar por fuentes de agua seca, las heridas se convierten en sabiduría y fortaleza. A veces somos rehenes del pasado, de alguna caída, pero acercar nuestro corazón al fuego encendido del amor de Dios nos da poder para empezar de nuevo.

El Salmo 37 dice el Señor guía nuestros pasos, si tropezamos, no caeremos, porque el Señor estará allí para sostenernos e impulsarnos, dice el Salmo. Muchas veces el camino por el que venimos no funciona y es una gran esperanza saber que podemos cambiar, aceptar muchas veces nuestro orgullo, la mentira de autosuficiencia y perfección que creímos porque es un pecado, porque nos aleja de Dios y entonces volver este miércoles nuestra mirada y corazón a Él. Entonces Dios oh, pero Dios nos toma de la mano, nos sostiene firme, nos sacudimos el pasado y ya entonces de su mano nos levantamos y empezamos de nuevo, o permitimos que nuestros errores nos definan o permitimos que nos refinen y refinar es hacer algo mejor, hacer algo más puro. Que así sea en nuestra vida, en su nombre,