Muy buenos días, soy Fabi. Por la mañana temprano, mientras aún estaba oscuro, María Magdalena llegó a donde habían puesto a Jesús y vio corrida la piedra, dice Juan capítulo 20. Parecía que las cosas no iban a arreglarse ni tan rápido ni como ella pensaba. Entonces, ¿Qué hizo esta mujer? Se levantó mientras aún estaba oscuro. Si hay algo que me ha costado este invierno es levantarme cuando todavía todo es oscuridad. Le cuesta a mi ciclo circadiano, a mi reloj interno ponerse en función y responder cuando todavía hay oscuridad. Pero siempre estas mujeres han motivado mi expectativa para encontrarme con Jesús cada mañana. No había nada, nada claro ahí afuera, ni adentro en su corazón. Pero ella tomó la decisión de dar un paso de fe. ¿Y cuál es tu paso de fe hoy? No estoy preguntando cuál es tu meta final, ni nuestros sueños más grandes.
¿A dónde vamos cuando todavía el mañana no está claro? No sé qué hará Dios con las paredes o montañas que cierran nuestro paso en este día. Tal vez su método sea derribarlos milagrosamente con su poder y de una vez, o darnos a nosotros una fortaleza que solamente puede venir de Él para escalarlo y seguir adelante. Dios ya abrió y preparó el camino, así que a nosotros nos toca avanzar en él. ¿Podemos volver a la cama y taparnos la cabeza con dos mantas, pensando en el frío, en la oscuridad o los problemas? Sí, también podemos. Hay buenas excusas para quedarnos paralizados por las sombras del desánimo.
Pero siempre hay tesoros para los que deciden levantarse y seguir adelante. Y hay una bendición especial para ellos. Que este día puedas escuchar tu nombre, ese que el Padre te dio con propósito eterno, no ese que las opiniones o circunstancias te han puesto. No sos el problema, sos la canción del corazón de un Dios que te ve, te conoce como nadie y te ama. Que aunque tu esperanza se sienta frágil hoy, aunque tus manos tal vez tiemblen y creas que has probado todo, puedas seguir adelante en el nombre de Jesús. Que seas bendecido, bendecida, porque estás moviendo los pies de tu alma hacia el único que no importa lo que este día diga y no podamos ver con claridad todavía, Él es siempre nuestra verdadera esperanza.
Que así sea. En su nombre. Amén. Bendecida semana para todos.