Muy buenos días, soy Fabi. A partir del siglo XX vivimos en la era de la información, más bien en el tiempo de la infoxicación, como lo llaman algunos. Es decir, recibimos más información de la que podemos procesar o asimilar de manera efectiva. Y tal vez no nos damos cuenta de cómo esto afecta negativamente nuestra salud, con más estrés, más ansiedad. ¿Te pasó alguna vez sentirte como una especie de víctima de tus pensamientos? El apóstol Pablo comprendió esta guerra que se desarrolla en nuestra mente y cómo pueden a veces los pensamientos perforar nuestra fe y esperanza en Dios. Hay días en que siento que mis pensamientos parecen como miles de gorriones hiperactivos, descontrolados, aleteando de aquí para allá. Por eso Pablo comparte con nosotros en Filipenses capítulo 3, la clave, él una cosa hago, me concentro únicamente en esto, olvidando el pasado.

Fijo la mirada en lo que tengo por delante. Y hoy tenemos una elección que hacer. Eso es todo. Tenemos una elección. Si hemos confiado en el Señor con nuestro corazón, tenemos su poder dentro nuestro para elegir. Y la elección este miércoles tal vez sea más sencilla de lo que imaginás. Así que permitime acompañarte. ¿Pregúntate por un Estoy en una tierra en una etapa de aprender o en una etapa de enfocar? La diferencia es que aprender tiene el signo más y la etapa de enfocar tiene el signo menos.

A veces no avanzamos porque mezclamos todo y tal vez nos estamos volviendo en aprendices eternos, en el sentido de que acumulamos más y más información, más estudios, aún los bíblicos, más métodos que nos terminan saturando y paralizando y no hacemos nada con lo que sabemos. ¿Por dónde empiezo? ¿De qué nuevo método me estoy perdiendo? Y entonces nuestra mente se empieza a saturar y parece que nunca llegamos a ningun lugar. Esta es la tierra del más y más. El mapa de Pablo en Filipenses no funciona así. En la tierra del enfoque tomarás para empezar o avanzar, una sola cosa, porque se trata de restar, de soltar, de sacar.

Es la fase del viaje donde todos podemos ser de alguna manera una especie de Miguel Ángel, el gran escultor, frente a esa pieza de mármol sin esculpir que es nuestro día. Y de un montón de posibilidades de imágenes, solo una fue elegida por él. Las demás fueron dejadas a un lado y Entonces él tomó el cincel y el martillo y esculpió el David incomparable Y Dios hoy nos da tiempo y nos da visión y nos da su guía ¿Dónde vamos a poner el enfoque este miércoles?

Mirá hacia adelante y enfocá la mirada en lo que está frente a Ti, dice Proverbios 4 que así sea en