Muy buenos días, soy Fabi. Un aviso importante. Este es el último audio de esta semana. Retomo el próximo lunes, si Dios lo permite. Es seguro. La cueva que temes entrar contiene el tesoro que buscas, escribió alguien. Y todos estamos buscando seguridad. Existen cientos de miles de empresas aseguradoras en el mundo. Sin embargo, no conseguimos sentir seguridad aquí en nuestra alma. Seguro es, según el diccionario, libre de todo riesgo.
Sin embargo, la fe en Dios requiere coraje. La senda de los justos es como la aurora, que cada vez es más brillante, dice la palabra de Dios. Pero todos sabemos que para llegar al amanecer hay que enfrentar alguna noche. La pregunta de la noche o el amanecer que atravesamos, la pregunta de la seguridad. ¿Quién guiará ese próximo paso? Porque puedo asegurarte que habrán muchos guías que se postulen en nuestra mente y corazón. El pasado, nuestros miedos, las estructuras que llevamos. ¿Quién guiará tu próximo paso? Justo antes de dejar la tierra, el Señor le dijo a sus discí tengo todavía mucho para decirles, pero no podrían entenderlo.
Cuando venga el Espíritu Santo, los guiará a toda la verdad. El Señor sabe que no podemos manejar todo de una vez. Por eso podemos estar seguros que nos da la información que necesitamos y podemos manejar en cada ciclo, en cada etapa de la vida. Así que no hay fórmulas. Hay un corazón dispuesto a escuchar a Dios. Vivimos de acuerdo a las voces que decidimos escuchar. Y lo que Dios dice de nosotros es el remedio para cualquier clase de inseguridad que podemos sentir en este día. Y imagina al Señor ahí junto a vos ahora, porque esta es una profunda verdad.
Porque Él promete ciertísimamente permanecer junto a nosotros todos los días hasta el fin. Señor, ¿Qué querés darnos en este día? Podemos confiar en su cuidado amoroso, porque Dios nunca cambia. Él creó todas las estrellas del cielo, dice Santiago. Él es quien da todo lo bueno y todo lo perfecto. Señor, tú eres mi esperanza, mi seguridad desde mi niñez, dice el Salmo 71. Por eso oro para que los recursos y el amor infinito del Señor te llenen el corazón de valentía. Que tengamos un día poderoso y lleno de seguridad en la presencia de Dios en cada momento de nuestra vida. Que así sea, en su nombre.
Amén.