Muy buenos días, soy Fabi. ¿Cuáles son los anhelos, esas obras que corren peligro que queden sin hacer por causa de alguna mentira que en tiempo pasado algún miedo sembró en tu corazón? Sí, es una pregunta larga, pero a veces se necesita una pregunta para salir de nuestra cámara de eco. Si buscás la definición, una cámara de eco es una metáfora de una especie de hueco o cueva que hace que los sonidos reboten y se refuercen.

Es exponernos a información y opiniones que solo refuerzan nuestras creencias y puntos de vista. Somos generalmente gente de cámaras de eco. En las redes, en el contenido que consumimos, buscamos ideas similares a las nuestras. El problema de la cámara de eco es que muchas veces malogra la posibilidad de pensar, de crecer, de cambiar. En la Biblia hay un ejemplo claro de alguien que se metió en una cámara de Eco. En Primera Reyes capítulo 19 dice que Elías llegó a una cueva donde pasó la noche.

¿Entonces el Señor le dijo a Elí qué hacés aquí, Elías? Él le contestó al Señ Señor, te he obedecido siempre, los demás te han abandonado, solo yo he quedado. Dios le respondió Sal afuera de la cueva y parate delante de mí. Elías era un puñado de creencias erróneas, como esas que nos pueden mantener cómodos en nuestra zona de confort, en nuestras cámaras de eco, pero que son mentiras, porque la zona de crecimiento está fuera de esa cámara que muchas veces confirma nuestras opiniones, donde nos quita las preguntas incómodas, pero no para los demás, sino esas preguntas para nosotros mismos.

Sal fuera de la cámara de eco, nos dice el Señor y parate delante de mí. Estamos seguros que ya sabemos todo, estamos seguros que Dios es quien nosotros creemos que es. ¿De qué cueva tengo que salir hoy? ¿En qué lugar? ¿Creo que yo soy el único o la única qué me dice la cámara de eco sobre los demás? Solo yo, dijo Elías. A lo que Dios respondió elías, todavía hay 7.000 personas con un corazón fiel a mí, no sos el único.

Un baño de humildad, un baño de apertura y de propósito. Un poco duro, pero sí Señor, yo lo necesito en esta mañana. Isaías 55 Vengan a mí con los oídos abiertos, escuchen y encontrarán vida. Y esta es una invitación a que salgamos de nuestras cuevas, porque todavía hay mucho para crecer, para conocer del corazón, del propósito de Dios para nuestras vidas, que así sea en su nombre.