Muy buenos días, soy Fabi. Un aviso importante. Este es el último audio de esta semana. Retomo el próximo martes. Si Dios lo permite. Este fin de semana voy a estar compartiendo en Villa Giardino. Un retiro con las mujeres de Comunidad Cristiana. Gracias por sus oraciones. Al que está sentado en el trono, sea la alabanza, la honra y la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Dios, Dice Apocalipsis capítulo 5. ¿En dónde has estado sentado esta semana? Y no hablo de sillas o algo por el estilo.
¿Sabías que el lugar que ocupamos y donde nos sentamos? ¿Está directamente relacionado a la paz en nuestro corazón? ¿Alguna vez estuviste sentado sentada en algún lugar donde te invitaron a retirarte porque la silla ese lugar estaba asignado para otra persona? Hay una manera fácil de perder la paz. Y es sentarnos en el lugar equivocado. En el evangelio de Lucas, En el capítulo 14 encontramos una gran instrucción del Señor Jesucristo allí.
Lo mejor es que cuando te inviten a un lugar, ocupes el lugar más humilde. Entonces, cuando el anfitrión te vea, vendrá y te dirá amigo, tenemos un mejor lugar para ti. Así recibirás honor delante de los demás. Dios conoce nuestra tendencia a sentarnos en el lugar equivocado. Hay un solo trono soberano sobre todo y le pertenece al Señor. ¿Qué pasa si la paz y el descanso del alma este fin de semana consiste principalmente en no sentarnos en el lugar que le corresponde al Príncipe de paz?
Todos buscamos la paz en nuestro corazón. Para nuestros hogares, en las relaciones. La pregunta ¿Estoy ocupando el lugar que me corresponde o estoy peleando por el trono con Dios? ¿Me he sentado en el trono de juez esta semana? Es muy difícil encontrar la paz de Dios para mis días. Si estoy en el trono de juez de los demás. La paz no es algo imposible ni abstracto. La paz en nuestra mente y corazón comienza cuando sé ¿Quién gobierna sobre todo?
Que la paz de Dios gobierne en sus corazones. Ustedes son llamados a vivir en paz y sean agradecidos. Dice Colosenses capítulo 3. En un tiempo donde se habla tanto de propósito llamado asignación. Qué sencillo lo hace Dios. Y cuánto lo complicamos a veces nosotros. Hay un llamado del cielo claro para tu vida y para la mía. Vivir en paz. Y depende de quién gobierna nuestra alma y corazón. Depende de quién está sentado en el trono de nuestra vida, de nuestros días.
Que la paz de Dios gobierne nuestros corazones. Que así sea. En su nombre.