Muy buenos días. Soy Fabi. ¿De qué estamos hechos? Pueden haber mil respuestas humanas, pero nuestra alma fue vestida en el principio de aliento, de amor, de propósito. Entonces Dice Génesis capítulo 2. Dios tomó polvo de la tierra, formó al hombre, luego sopló en su nariz y con su propio aliento le dio vida. Estamos hechos de esperanza del cielo. Cada día, cada semana, elegimos cómo vestir el cuerpo. Y cada día y cada semana elegimos cómo vestir nuestra alma. Lo que hemos elegido y permitido que llene nuestra mente y corazón ha sido y ha ido entrelazando la letra y el ritmo de la canción que cantamos hoy.

De la abundancia del corazón habla la boca, dice el evangelio. Lo que vestimos en nuestra alma nos acerca o nos aleja del Señor Jesús. Solemos hablar las palabras que escuchamos. Esto es así desde que nacemos, que somos bebés y reproducimos los primeros sonidos. Al final de una semana, la lista de reproducción de nuestra alma dirá qué es lo que ha estado escuchando nuestro corazón. Y siempre estamos a tiempo de la posibilidad con Dios. Siempre estamos a tiempo de cambiar los hábitos de nuestra alma, de nuestro corazón. Quítense toda amargura, furia, palabras ásperas, dice Pablo en Efesios 4. Es que paradójicamente, lo que vestimos cada día, y no estoy hablando de ropa de tela, también nos desnuda el alma.

La voz de Dios reorienta y renueva a todo cansado corazón Hoy. Este es un día lleno de esperanza. Porque no se trata de luchar para ser mejor. Se trata de acercar los oídos de nuestro corazón al incomparable Dios de todo amor perfecto. Ahí, mucho más cercano de lo que suponemos, el Señor nos espera a cada uno de nosotros. Y a veces pasamos nuestros días reteniendo la respiración por nuestros miedos, por nuestros enojos, cuando Dios mismo es nuestro aliento de vida. Y le damos nuestro aliento a otros y olvidamos que somos nosotros los primeros que necesitamos la vida de Dios en nuestra alma. El soplo de Dios me formó por su aliento pueda vivir, Dice Job capítulo 33. Que tu alma inspire profundamente la restauración de Dios en este día. Que así sea, en su nombre. Amén.

Bendecido fin de semana para todos.