Muy buenos días, soy Fabi. Hoy meditamos en Filipenses 4. No se preocupen por nada. En cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y den gracias por todo lo que Él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios que supera todo lo que podemos entender. No se preocupen, dice Pablo aquí, y muchas veces interpretamos esto como dejá de lado tus miedos, porque este lunes te tenés que ver como una persona con calma y fortaleza. Si te sentís ansioso, no sos buen cristiano. Pero en realidad el consejo de Dios en su palabra, desde los Salmos hasta las enseñanzas de Pablo, es mucho más profundo y real. Dios sabe que esta semana tal vez atravesemos estrés en el trabajo, algunos conflictos en las relaciones o nos sintamos inseguros por algo. El consejo de Dios no finjás ser fuerte todo el tiempo, no dependás de vos mismo. Pedí la gracia y la paz que sólo el Señor puede dar. Statio era una palabra usada por los antiguos cristianos que ilustraba la pausa de un momento en el día para recargar fuerzas del alma y del espíritu. Una ilustración de nuestra época podría ser una estación donde se detiene un vehículo para recargar combustible y seguir como el salmista que usa más de 71 veces la maravillosa palabra Selah, que nosotros muchas veces pasamos por alto. Y es una pausa para reflexionar en la grandeza de Dios y reflexionar también sobre nuestra necesidad de su aliento para seguir adelante con las cosas de la vida.

Algunas pequeñas formas, ideas de oración será para este lunes, para cuando necesitemos una brisa del cielo para que nuestra mente y corazón recuperen fuerzas. La primera es silencio, calmate. Y está en Marcos capítulo 4, esa orden que el Señor Jesús le dio a las olas y al viento en medio de la tempestad en el mar. Solo dos palabras, cuando las olas del miedo se levanten en nuestra mente. La segunda confiamos en el nombre del Señor, no en nuestras propias fuerzas y está basada en el Salmo 20. Allí nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios.

Que el Señor te guíe este lunes, aguas tranquilas. Que nuestros momentos de descanso renueven la confianza en nuestra alma. Que el poder de su palabra, de su promesa, reavive nuestras oraciones. Que la maravilla de su amor nos recuerde que de su mano nunca estamos sin ayuda, nunca estamos solos, no importa lo que nos toque enfrentar en este día, Señor, nos mantenemos cerca de tu corazón. Que así sea en su nombre. Amén. Bendecida semana para todos.