Muy buenos días, soy Fabi. Ayer leí sobre una mujer que sobrevivió este año a un huracán. Ella quedó sin casa, sin prácticamente nada. Pero dice ella que un día, en medio de todo ese desastre, tomó unos papeles, un lápiz y se sentó a escribir. ¿Qué escribís? Le preguntó alguien qué pasaba regalos para que pueda recordarlos siempre. ¿Podrías creer que en medio de todo eso llevaba cuatro páginas escritas? Nuestra alma este miércoles, cualquiera sea nuestra situación, se alimenta o de miedo o puede tomar oxígeno, respirar y nutrirse del amor de Dios.

Si agradecemos de antemano, también nos adelantamos al miedo. La esperanza, la fe y el amor abren nuestras manos. El miedo las cierra porque tememos perder lo que tenemos. ¿Y cómo están nuestras manos en este día? Contar las bendiciones nos recuerda que hay un resto de la historia, no solo la tormenta que tal vez se ha desatado hoy. En Juan capítulo 21, Jesús hizo muchas otras cosas. Si todas se escribieran una por una, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían, dice el apóstol Juan.

Y me pregunto qué parte de la historia contaría, por ejemplo, aquel joven rico que relatan los evangelios que se encontró un día en el viaje de su vida con el Señor Jesús, pero se alejó de él con cara triste porque tenía muchas posesiones, porque eligió vivir con los puños cerrados. Su lista de gratitud a Dios me la imagino bastante tacaña y amargada. El apóstol Juan el Señor hizo muchas otras cosas. ¿Y qué muchas otras cosas el Señor está haciendo en nuestra vida? Por aquí hay amanecer y hay cielo y hay cantos de aves y estoy escuchando los ruidos del barrio, gente que sale a sus trabajos, los niños a la escuela y hay una mesa y un mate o un café y hay cientos y cientos de promesas de la palabra de Dios. Y siempre una voz de amor y autoridad que calma las tormentas.

Y podría seguir y seguir porque siempre Dios está haciendo muchas otras cosas en nuestra vida. Porque siempre la historia del amor y esperanza de Dios supera cualquier otra historia de desaliento que me estoy queriendo contar Hoy. Nuestros pulmones respirarán 11.000 litros de aire y Dios seguirá atando el grupo de las Pléyades y desatando las cuerdas de Orión para que iluminen nuestro cielo. Como dice Job capítulo 38.

Dios está en El trono todo está pasando por sus amorosas y sabias manos, y está haciendo muchas otras cosas a nuestro favor por vos y por mí. Pero hay días en que solo vemos las salpicaduras de nuestra decepción y nos alejamos como aquel joven del que más nos ama. Señor, ¿Qué tengo que hacer para tener vida? Abrí tu mano, agradezcamos sus mil regalos y abramos los ojos porque el Señor sigue haciendo muchas otras cosas.

Que así sea, Señor, en tu nombre.