Muy buenos días, soy Fabi. El centro de gravedad es el punto de un objeto donde se considera que todo su peso está concentrado. Es crucial para el equilibrio y la estabilidad de un cuerpo. ¿Dónde estuvo tu centro de gravedad esta semana? Desde ayer sigo con las hermanas de Betania, María y Marta. Pero hoy mi pensamiento hace énfasis en dos frases cortas del Señor Jesús a Marta en Lucas, capítulo 10. Él la invitó de pasar de inquieta y preocupada por muchas cosas a una sola cosa necesaria.
El Señor no ignora todo lo que has estado haciendo ni tampoco evade los sentimientos de agotamiento y cansancio por el trajín de otra semana. Más bien, la respuesta de Jesús a nuestras vidas llenas de preocupaciones es diferente. Y nos pide que cambiemos el punto de gravedad, ese donde está el mayor peso, el que se lleva la mayor carga. Y nos pide reubicar este fin de semana el centro de nuestra atención. Que reubiquemos nuestras prioridades de muchas cosas a una sola cosa necesaria.
Y Él no está hablando aquí de un cambio de actividades. Está hablando de un cambio de corazón. A veces pensamos que nuestro centro de gravedad es la espalda, la cintura o aquella parte del cuerpo que nos duele y se resiente cuando hacemos mucho. Pero la sabiduría del cielo nos dice que el centro de gravedad es nuestro corazón. Allí está el cambio que necesitamos para no desestabilizarnos con tanta cosa alrededor. Este es el significado. Primero, busquen el reino de Dios y Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten, Dice Mateo, capítulo 6.
Amado Dios, nuestros corazones te buscan. Hoy nos negamos a seguir enredándonos en las propias preocupaciones por el mañana o las frustraciones del ayer. En cambio, reubicamos nuestra fuerza al levantar la mirada hoy y encontrarte aquí junto a cada uno de nosotros en esta mañana. Solo una voz de amor perfecto es necesaria. La tuya, Señor. Y está llena de promesas de paz para nuestra vida. Gracias en el nombre del Señor Jesucristo.
Amén. Bendecido fin de semana para