Muy buenos días. Soy Fabi. ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Han sido incontables las veces que esta pregunta del Señor Jesús ha estado en mi mente esta semana mientras hacía mis tareas cotidianas. ¿Por qué? No lo sé. La verdad es que no ha sido en ningún contexto específico. Pero esta mañana me senté en mi lugar de siempre y me quedé quieta y dije en mi corazó bueno, Dios, hablemos un poco sobre esto y tal vez te sea útil como a mí para no pasar por alto la luz de la gloria de Dios presente en tu vida hoy.
Es una costumbre para nosotros asumir que la luz de la gloria de Dios está en un lugar y de una manera determinada. Asumimos que está en los grandes números, en las grandes cantidades, en las grandes ventas, en los grandes milagros. Tamaño es igual a impacto para nosotros. Pero un poco de polvo de la tierra en Génesis 2, una piedra del campo en 1 Samuel 17, una nube del tamaño de la palma de una mano en Primera Reyes 18, una flor del campo en Mateo capítulo 6. Y cada una de estas cosas, como cientos de pequeñas que cita la Palabra de Dios, reflejan la verdad del poder y de su gloria. ¿Quiénes somos nosotros para restar importancia a lo que pasa en un día en una vida? ¿Cómo puedo pensar que Dios no está obrando de una manera maravillosa en una vida solamente porque no puedo verlo con mis ojos humanos?
Miramos los problemas y los obstáculos de nuestra vida que sentimos insuperables y entonces decidimos que ya está, que es demasiado para pedirle a Dios su obra sublime en ellos. ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios? A veces lo que estamos haciendo es proyectar nuestra propia limitación sobre el Dios dueño de todo el universo. Hablamos mucho de influencers en estos días. Pero ¿Y si no es la búsqueda de influencia nuestro objeto, sino la búsqueda de Dios?
Estamos pisando el umbral de un nuevo tiempo de Navidad. ¿Notaste alguna vez que el mayor regalo de la gloria de Dios vino con un telón de fondo de cosas pequeñas y cotidianas? Un pesebre, un bebé, unas especias, un pañal. ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? El tamaño de tu momento de la historia no determina la medida del milagro que Dios puede hacer. Así es. En su nombre.