Muy buenos días, soy Fabi. En la rotonda tome la primera salida. Es una frase que escuchamos del GPS. Y no tomarla significa seguir dando vueltas. Y a veces nuestra mente se llena de pensamientos y es como una rotonda que termina mareándonos. En Mateo capítulo 6, el Señor Jesús así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Ya tienen suficiente con los problemas de hoy. A casi todos nosotros nos gustaría tener el poder de escribir finales de historias de vida, como a nosotros nos gustaría.

Pero solo podemos escribir cómo vamos manejando la historia de este día y solo la que lleva nuestro nombre. Es decir, no están incluidos los nombres e historias del resto de la gente. Escúchese, por duro que suene. Pareja, esposos, hijos, padres, etc. Entonces, ¿Por qué sigo imaginando finales? ¿Por qué mi mente inquieta sigue pensando esto va a terminar así, las cosas van a empeorar, debería ser tal cosa, voy a decirle que haga tal otra por control?

Porque nos creemos solucionadores de todo. Lo que queremos es control. Y lo que necesitamos es que nuestro corazón se rinda a la paz de Dios. Y sé que queda bonito en el papel, y también sé que es difícil en nuestra mente y en nuestro corazón. Tengo una gran amiga que me enseñó este año una oración de tres frases y le pregunté si podía compartirla aquí con todos ustedes. Dijo que sí. Así que muchas gracias. La oración Dios, suelto el control, abro mi mano y corazón y te entrego todo y a todos.

¿Qué querés que me diga a mí misma cuando esta preocupación vuelva a mi mente? Y cada vez que hago esta oración, Dios parece susurrar a mi hay un Salvador y soy yo. Ese lugar no te pertenece. Y esto no es que quita el dolor mágicamente, pero sí me permite respirar. Amemos, pero también tengamos claro que el resultado final no está en nuestras manos. Dios ama a esa persona mucho más de lo que nosotros jamás podríamos hacerlo. Así que hoy, sí, justamente hoy, podemos poner en las manos del Señor a todo y a todos, una y otra vez. Y tomemos la primera salida y sigamos nuestro camino de relación con Dios, porque hay mucho más para descubrir.

Y dejemos de dar vueltas en la rotonda de nuestra mente. Y este es un buen comienzo. Señor, confío en tus manos, en tu corazón, Abro estas mías que están cansadas de dar tantas vueltas. Tu amor y poder cubre a todo y a todos. Tomo la primera salida, Señor, hoy. Gracias por tu paz, que así sea, en el nombre del Señor Jesucristo.