Muy buenos días, soy Fabi. Hoy Meditamos en Hebreos 11. Por la fe, Abraham salió sin saber a dónde iba. Esta mañana hay una nueva vieja amiga que quisiera presentarte. Imaginemos esta situación por un momento. Yo te digo Fe, te presento a. Y poné tu nombre ahí. Por ejemplo, Juana. Después poné tu nombre primero. Ahora Juana, te presento a Fe. La fe es una conocida amiga, pero que a veces olvidamos. La fe es un don, un regalo de parte de Dios. La fe es un fruto de la vida de Dios en nosotros. De hecho, dice Hebreos que sin fe es imposible agradar a Dios. Todo, todo el que desea acercarse a Dios debe creer que Él existe y que Él recompensa a los que le buscan.

Así de importante es la fe en este viaje de la vida con Dios. La vida de Abraham nos enseña que no es tan importante el lugar donde estamos, sino quién nos acompaña. El lugar donde estamos son solo coordenadas terrestres. Llevamos lo que somos, lo que creemos, donde sea que vamos. La fe es una amiga audaz, arriesgada. La fe hace las cosas a la manera de Dios. Por eso es una buena compañera de viaje. Ella nos ayudará este fin de semana a ver lo que nuestros ojos terrenales no pueden ver.

Y cuando digamos no hay salida para esto, nuestra amiga nos dirá claro que sí. Y aunque nos sintamos cansados, ella se pondrá las zapatillas y seguirá corriendo y activando cosas en el nombre de Dios en nuestra vida. Porque por fe andamos, no por lo que vemos. Dios quiere desbloquear el potencial de su obra en nosotros. Y entonces nos envía una porción, una medida de fe, nuestra vida. La fe en Dios nos lleva a donde nuestra propia naturaleza jamás podría. Ella nos da visión del cielo. Su alcance de vista es increíble. Por eso oramos, agradecemos y alabamos a Dios en esta mañana.

Señor, gracias por tu amor, por tu provisión, por tu visión. Aumentanos la fe. Amado Dios, para vos no existen límites, no hay fronteras que detengan tu amor. Nada hay imposible para vos. Con toda nuestra fe, entregamos nuestra vida, nuestra voluntad. Confiamos plenamente en vos. Sos más que suficiente. No necesitamos nada más para descansar en tu paz. Así es. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén. Permanezcan firmes en la fe, sean valientes, sean fuertes.

Dice 1 Corintios 16. Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor 1ª Corintios 13. Bendecido fin de semana para todos.