Muy buenos días, soy Fabi. Llegamos al último audio de Aliento para el Viaje, el más difícil para mí. Pero llegamos a este final de tiempo juntos y a pesar del desgaste normal, mi cabeza sigue pensando en cinco o seis cosas más que me gustaría compartir con vos. Pero ahora es momento de que tomemos la mochila de viaje y cada uno emprenda el camino. Quiero que sepas que es demasiado importante para mí saber que has estado escuchando y compartiendo estos audios ahí del otro lado. Durante nueve años.
Cuando viajo sola a algún lugar, llevo unas pequeñas notas escritas de las personas que más me aman, a las que amo, y sé que no tiene mucho sentido para otros, pero para mí no tiene precio. Por eso, no olvides poner en tu bolsillo la palabra de aquel que más te ama, que da vida, que te guarda y sobre todo, siempre cumple lo que promete. Cuando sientas que la coordenada de tu corazón se siente perdida, por ejemplo, ahí en tu celular podés buscar el Salmo 27 el Señor es mi luz, el 121, el Salmo 23. Al despedirme, me gustaría que llevaras unas pequeñas palabras de aliento y bendición.
Me encantaría que recuerdes que nunca fuiste un problema a resolver para el corazón de Dios. Sos su amado, su amada y siempre te espera de regreso a casa. Mientras caminas en esta vida, que los altares de la belleza de Dios te sorprendan, que te olvides aunque sea un poco de lo empinada que se siente la montaña, para que puedas ver el sol y las flores que también hay en este viaje. Le pido al Señor que encuentres buenos compañeros de viaje, no perfectos, pero sí cercanos, levantadores de brazos, pacificadores. Le pido a Dios sanidad y vida para cada viajero, para que cada fractura del alma tenga la gracia sanadora y el significado que sólo Dios puede dar. Le pido al Señor que tengamos la valentía de cambiar el rumbo cuando la dirección esté equivocada, que recordemos que la humildad siempre trae buenos frutos, que recibamos el permiso del cielo de no sé o todavía no y que vivamos en la libertad con que Cristo nos hizo libres. Finalmente, Aliento para el Viaje tiene raíces en corazones de personas increíbles y amadas que sostienen de una u otra forma estas mañanas de meditación, escritura y audios. No hay manera sin compañía. Primero Gracias comunidad de aliento para el viaje, Nunca doy por sentado el recorrido diario que hacemos juntos. Gracias.
Gracias a mi amada y valiente Iglesia, Gracia por sostener de muchas maneras es mi lugar y estas cosas dichas en los audios son las que he compartido en conversaciones sencillas una y otra vez con ellos. Gracias por ser una iglesia de a mí también me pasa y seguir avanzando juntos. Gracias especialmente a mi familia Marce, hijos, hijas, ahora Amparito nuestra nieta, especialmente a nuestro hijo Gastón, aquí hay un cerebro tecnológico y es el suyo.
Gracias Uds. Mi familia fueron, son y serán la fuerza de mi corazón. Los amo y siempre pero siempre mi Señor Jesús que es Dios con nosotros, la gloria es toda tuya, mi alma lo sabe bien. El viaje de fe con vos fue mejor de lo que alguna vez imaginé, resultó Señor que aunque a veces no lo entendí, con vos siempre fueron buenas noticias, sos confiable todo el tiempo y en todo. Ahora amigos vayamos con Dios Él sostiene nuestra vida, que así sea en su nombre.