Muy buenos días, soy Fabi. Hay una narrativa popular que proviene del contexto de la conquista española de América, que dice que los españoles intercambiaban con los pueblos originarios objetos sin valor de vidrio, espejitos, algún adorno barato, por el oro que tenían los habitantes. Pensando en esto, esta mañana meditaba en que ignorar el valor de lo que Dios nos ha dado nos puede hacer caer en un intercambio realmente engañoso para nosotros. Este sistema en el que vivimos, de imágenes perfectas, de autosuficiencia, de pegamentos de control para lo que está roto, de individualismo, nos puede hacer creer que podemos solos, que podemos sin Dios. Pero son espejitos de colores, porque nos quita lo más valioso que tenemos en este día y cada día de nuestra vida, que es la todopoderosa y confiable mano de Dios, extendida para que nos tomemos y avancemos paso a paso en este día.
El apóstol Pablo nos recuerda en 2 Corintios 3 no es que nos consideremos capaces por nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios. De acuerdo al espejito que decidamos mirar esta semana, nos llevará al autoengaño o a la libertad transformadora de la verdad de Dios para nosotros. ¿Estás en esta semana creyendo en espejitos de colores del enemigo de tu corazón? ¿Qué pasaría si ahora mismo dirigiéramos la mirada a lo realmente valioso que nos es dado, que es el amor y el poder de Dios que actúa en nosotros?
¿Hay una promesa de Dios para nosotros en este día? El que mira atentamente la Palabra de Dios y la obedece, será prosperado en todo lo que haga. Dice sa Santiago capítulo 1 siempre se puede reescribir la historia de un corazón si el que tiene el lápiz es el gran narrador. Amado Dios, oramos para que en esta semana caminemos en confianza y dependencia tuya, que no negociemos el poder de la verdad de tu Palabra y promesa por las mentiras y los espejitos de colores de este mundo. Señor, vos sos nuestra guía, nos fortaleces, nos sanás profundamente. Hoy sólo tu mano nos sostiene. Que así sea. En el nombre del Señor Jesucristo. Amén. Bendecida semana para todos.